El olvido es a veces un don que muchos envidiamos.

Me explico, me consumo, me consumes, me bebo mis mañanas, hablo en mis noches, pocos me escuchan, me conozco, no me conocen, no me complico, me complican, te complicas, me da igual, suena el despertador, basta ya, no se que quiero. Me enciendes, me apagas, me voy, vuelvo, no lo sabe, lo sabe, grito en mi cama, estiro mi espalda, duermo boca abajo, abrazo mi almohada, pienso en alguien, pienso en ti, pienso en él, pienso en mí, pienso en la humanidad, me olvido de las dificultades, me olvido de las personas que dificultan el paso, me pierdo, me encuentro, me escondo, aparezco, no pienso, no decido, no maduro, soy sincera, soy clara, hablo demasiado, me porto mal, me porto bien, escucho historias, entristezco, pienso en lo intenso, me enfado por no controlar el tiempo, vivo días interesantes, busco un pasatiempo, retrocedo, retrodecen, río, no río, no entienden, me encojo de hombros, y muchos días pienso que el mundo no está hecho para mí.

Que lejos es muy lejos.

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Despide. Viaja. Conoce. Re-conoce. Instala. Aprende. Enseña. Canta. Baila. Desfasa. Aprende. Escucha. Navega. Bucea. Observa. Come. Olvida. Perdona. Influencia. Déjate influenciar. Diseña. Modela. Dibuja. Escribe. Inspira. Déjate inspirar. No permitas que nunca nadie te lo impida. Nunca. Ríe. Ríe. Ríe tan fuerte que te escuchemos desde aquí. Besa.  Ama. Nunca dejes de hacerlo. Araña. Agarra. Muerde. Grita. Respira. Suspira. Sueña. Establécete metas. Consíguelas. Cierra los ojos. Ábrelos. Amanece. Anochece. Enternece. Acaricia. Siente. Déjate sentir. Fotografía. Piensa. Sonríe. Déjate llevar. Controla. Besa. Explora. Explota. Conduce. Viste. No vistas. Recuerda. Llora, pero solo te permito que sea de emoción. Espera(nos). Prioriza. Capta las imágenes más bonitas que tus ojos puedan tomar. Hazlas tuyas. Susurra. Vuelve a besar. No dejes que te engañen. No dejes que te hieran. Compón. Vuela. Deslízate. Infórmate. Lee. Comprende. No desaparezcas. Desaparece alguna vez. Acuérdate de todo lo que aquí dejas y… Vuelve. ¡Vive!

Y nunca hablaron los diarios.


Más bonita que ninguna, ponía a la peña de pie, con más noches que la luna, estaba todo bien. Probaste fortuna en 1996, de Málaga hasta La Coruña, durmiendo en la estación de tren. 
La estrella de los tejados, lo mas rock&roll de por aquí, los gatos andábamos colgados, Lady Madrid... Más viciosa que ninguna, pero tan difícil de coger, tuvo un piso en las alturas, "handle whit care". 
Probaste fortuna con heroes de barrio y conmigo tambiénalgunos todavía dudan, si vas a volver.. La estrella de los tejados, lo mas rock&roll de por aquí los gatos andábamos colgados, Lady Madrid... Pitillos ajustados, era The Burning, Ronaldos y Lou Reed, y nunca hablaban los diarios de Lady Madrid...

Cíclico.


El otro día decía que las despedidas deben existir para darle sentido a los reencuentros, al igual que las malas rachas deben existir para que aprendamos a valorar los momentos en los que te quedas sin aire de tanto reír.
Nuestra vida va sobre una tabla de surf; tenemos que esforzarnos por mantenernos en equilibrio sobre ella, y en ocasiones esto es tan complicado que una simple ola es capaz de derribarnos, de revolcarnos y que no podamos sacar la cabeza del agua. Y lo peor de todo no es que en ocasiones no podamos salir a flote, sino que somos nosotros mismos quienes nos ahogamos y nos hundimos cada vez más. Pero siempre, siempre encontraremos una mano que tire de nosotros y nos insufle ese aire que necesitamos para quitarnos el agua salada de los ojos y volver a subir a la tabla para volver a equilibrarnos de nuevo, y volver a caer. Cíclico. Una y otra vez. Porque la vida es eso, caer y levantarse, y volver a caer y volver a levantarse, unas veces con ayuda, otras muchas solo. Y logramos enderezarnos en el aire aún con las rodillas hechas polvo.

Hace falta valentía para vivir, definiendo valentía como las ganas de encontrar cada mañana un motivo por el cual sonreir por la noche. Y tú de eso estás llena. Valentía es tragarte las lágrimas y mirar hacia el frente aunque no tengas ganas. Es guardarte en los bolsillos cada uno de tus miedos y enfrentarte al invierno. Es la capacidad de romperlo todo con un ''yo puedo, y yo quiero'', y entender que no se nos va a conceder todo lo que queramos en la cantidad y momento en el que lo deseemos. Y tú con eso te has llenado una maleta.
Creo que la amistad es tan cíclica como la vida, como el equilibrio sobre esa tabla que raspa las plantas de los pies. Te he visto crecer, equivocarte muchas veces y hasta conseguir las metas que te habías propuesto. Te he visto aprender, he compartido momentos contigo que nadie comprenderá. Te he llegado a entender tan bien que sin palabras sé qué es lo que lleva a explotar en silencio. Y también te he fallado en otras ocasiones, aunque tú no lo sepas y he faltado en algún momento en el que me gritabas con un silencio tan intenso que no fui capaz de comprender. Pero como he dicho, todo es cíclico, y llega un punto en el que estableces quién fue, es, será y quién todo junto.Y un todo junto es lo que nos queda por vivir.

Ten muchísimo cuidado, y sé capaz de controlar tu libertad, porque en ocasiones es tan peligrosa que puede acabar controlándote ella a ti. Ya ha llegado el momento de erguirte sobre la tabla y volver a ser feliz.
Recuerda que la vida puede ser es maravillosa.
Confío en ti.

Mi incondicional.



Claro que siempre tuve los componentes adecuados, pero nunca me atreví, quizá por miedo o quizá porque una parte de mi sabía que nada era real. Y faltaba, faltaba mucho, como una voz, una mano en la espalda o tal vez verte. Todos dicen que fue por miedo, yo prefiero llamarlo cobardía. Pero aún así quedé reducida a nada. Otra vez.
La noche no era más que noche, oscura. Y angustiaba, se comprimía entre el hueco que quedaba entre la humedad de mis ojos y la almohada. Tenía sueño o quería tenerlo. Mientras duermes no piensas, no recuerdas, no sientes, y a veces lo mejor que puedes hacer es abandonarte a él, aunque en ese momento puedas estar dejando cosas imprescindibles por vivir. Y me arrepiento de haberme dormido aquellos días mientras respirabas, me jugaría todo a que llevabas los pulmones acompasados y tranquilos, solo como yo, ahora, se que puedes hacerlo.


Y de repente, un día, la lluvia y su olor.


Alguien, me contaste una vez, dejó su recuerdo en ese olor, en el olor de las gotas de lluvia, sabía que podrías compartir esos momentos con alguien que le hubiera encantado conocer, y por tanto, lo dejó por ti. Y ahí comprendí la enormidad. Lo que significa ser alguien grande y bueno. ¿Sabes? El mundo se equivoca. Todos montan y destruyen y vuelven a montar y vuelven a destruir y así van, montando el hilo de una historia que jamás podrán contar. Tal vez lo que te hace tan grande no entienda de cómo y por qué, ni quiera hacerlo. Pero te prometo que nadie te alcanza, que nadie sabe lo suficiente como para hacer de esto lo que busco. Cuando nadie es capaz de convertir el miedo en aire, cuando en vez de sueños solo hay pesadillas, entonces llegas tú y montas mi sonrisa, y acaparas todo. Y cuando me pregunto a veces que si habrá alguien más ahí, que si hay alguien más que entienda por qué choco una y otra vez contra la misma pared. Cuando en esos ratos de desesperación lejos de ti me pregunto cómo es posible echarte tanto de menos...


Creo que absolutamente nada vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente. Ni flores, ni velas, ni la luz de la luna. El verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz, que arrase con tus principios, tus valores, tus 'yo nunca', tus 'yo que va'. Igual que creo que las despedidas siempre son tristes pero deben existir para darle sentido a los reencuentros, al igual que las malas rachas deben existir para que aprendamos a valorar los momentos en los que te quedas sin aire de tanto reír.
Y es que hay cosas que por mucho que se expliquen nunca llegaremos a comprender. Como este pequeño espacio incondicional hecho para dos.

Humo.



Querida Kitty:
"Un manojo de contradicciones" es la última frase de mi última carta y la primera de esta. "Un manojo de contradicciones", ¿serías capaz de explicarme lo que significa? ¿Qué significa contradicción? Como tantas otras palabras, tiene dos significados, contradicción por fuera y contradicción por dentro. Lo primero es sencillamente no conformarse con la opinión de los demás, pretender saber más que los demás, tener la última palabra, en fin, todas las cualidades desagradables por las que se me conoce, y lo segundo, que no es por lo que se me conoce, es mi propio secreto.
Ya te he contado alguna vez que mi alma está dividida en dos, como si dijéramos. En una de esas dos partes reside mi alegría extrovertida, mis bromas y risas, mi alegría de vivir y sobre todo el no tomarme las cosas a la tremenda. Eso también incluye el no ver nada malo en las coqueterías, en un beso, un abrazo, una broma indecente. Ese lado está generalmente al acecho y desplaza al otro, mucho más bonito, más puro y más profundo. ¿Verdad que nadie conoce el lado bonito de Ana, y que por eso a muchos no les caigo bien? Es cierto que soy un payaso divertido por una tarde, y luego durante un mes todos están de mí hasta las narices. En realidad soy los mismo que una película de amor para los intelectuales: simplemente una distracción, una diversión por una vez, algo para olvidar rápidamente, algo que no está mal pero que menos aún está bien. Es muy desagradable para mí tener que contártelo, pero ¿por qué no habría de hacerlo, si sé que es la pura verdad? Mi lado más ligero y superficial siempre le ganará al más profundo, y por eso siempre vencerá. No te puedes hacer una idea de cuántas veces he intentado empujar a esta Ana, que sólo es la mitad de todo lo que lleva ese nombre, de golpearla, de esconderla, pero no lo logro y yo misma sé por qué no puede ser.
Tengo mucho miedo de que todos los que me conocen tal y como siempre soy descubran que tengo otro lado, un lado mejor y más bonito. Tengo miedo de que se burlen de mí, de que me encuentren ridícula, sentimental y de que no me tomen en serio. Estoy acostumbrada a que no me tomen en serio, pero solo la Ana "ligera" está acostumbrada a ello y lo puede soportar, la Ana de mayor "peso" es demasiado débil. Cuando de verdad logro alguna vez con gran esfuerzo que suba a escena la auténtica Ana durante quince minutos, se encoge como una mimosa sensitiva en cuanto le toca decir algo, cediéndole las palabras a la primera Ana y desapareciendo antes de que me pueda dar cuenta.
O sea, que la Ana buena no se ha mostrado nunca, ni una sola vez, en sociedad, pero cuando estoy sola casi siempre lleva la voz cantante. Sé perfectamente cómo me gustaría ser y cómo soy... por dentro, pero lamentablemente sólo yo pienso que soy así. Y esa quizás sea, no, seguramente es, la causa de que yo misma me considere una persona feliz por dentro, y de que la gente me considere una persona feliz por fuera. Por dentro, la auténtica Ana me indica el camino, pero por fuera no soy más que una cabrita exaltada que trata de soltarse de las ataduras.
Como ya te he dicho, siento las cosas de modo distinto a cuando las digo, y por eso tengo fama de correr detrás de los chicos, de coquetear, de ser una sabionda y de leer novelitas de poca monta. La Ana alegre lo toma a risa, replica con insolencia, se encoge de hombros, hace como si no le importara, pero no es cierto: la reacción de la Ana callada es totalmente opuesta. Si soy sincera de verdad, te confieso que me afecta, y que hago un esfuerzo enorme para ser de otra manera, pero que una y otra vez sucumbo a ejércitos más fuertes.
Dentro de mí oigo un sollozo: "Ya ves lo que has conseguido: malas opiniones, caras burlonas y molestas, gente que te considera antipática, y todo ello sólo por no querer hacer caso de los buenos consejos de tu propio lado mejor". ¡Ay, cómo me gustaría hacerle caso, pero no puedo! Cuando estoy callada y seria, todos piensan que es una nueva comedia, y entonces tengo que salir del paso con una broma, y para que hablar de mi propia familia, que enseguida se piensa que estoy enferma, y me hacen tragar píldoras para el dolor de cabeza y calmantes, me palpan el cuello y la sien para ver si tengo fiebre, me preguntan si estoy estreñida y me critican cuando estoy de malhumor, y yo no lo aguanto; cuando se fijan tanto en mí, primero me pongo arisca, luego triste y, al final, termino volviendo mi corazón, con el lado malo hacia fuera y el bueno hacia dentro, buscando siempre la manera de ser como de verdad me gustaría ser y como podría ser... si no hubiera otra gente en este mundo.

Tu Ana M.Frank





Debería salir corriendo. Huir de todo esto sería lo correcto para que nadie saliera herido en esta batalla, pero correr es de cobardes, huir sería demostrar conformismo y hace mucho aprendí que conformarse no trae buenas consecuencias porque siempre salen ganando los que menos lo merecen. La vida es muy corta. Os aconsejo que rompáis las reglas, que perdonéis rápido, que beséis lento, que améis de verdad, que riáis sin control y que nunca perdáis la sonrisa, por tonto que sea el motivo. Y puede que la vida no sea la fiesta que esperábamos, pero mientras estemos aquí... bailemos. 

Una sonrisa de repente en un bar.



 Jamás olvides que tu vida es más grande que tus miedos, que tus fuerzas son mayores que tus dudas. Que aunque tu mente esté confundida, tu corazón siempre sabrá la respuesta. Con el tiempo lo que hoy es difícil, mañana será un tesoro. Pelea por lo que realmente te llene el alma, y ten la virtud de saber esperar, porque todo lo que tenga que ser... será.

Primavera, ven y cúrame el invierno.


La niña movió el aire con sus labios.
Detrás de los cristales nadie supo lo que dijo. 
Era triste mirar a aquella gente intentando aclarar una sonrisa,
Y sin embargo estaba todo claro:
la niña había sonreído, simplemente.


(Ángel González)

¿Qué verdad te ha quedado por buscar?



La lluvia de hoy ha vuelto a dejar la tierra húmeda. Y ese olor, ese olor que consigue enderezar cualquier día. Y al respirar te sientes bien, te sientes libre y vulnerable frente a cualquier beso. Doy por finalizada la etapa de los amantes de lo ajeno, por personas como él merece la pena respirar. Diría que merece la pena todo. De un tiempo a esta parte me he dado cuenta de cuál era mi lugar. Y estaba con él, muy cerca de él además. Y son tan grandes las ganas de trazar esas líneas que me abandono a todo momento perdiéndome entre sus manos y echarle de menos cuando no está, como ahora.
Una vez hablé de que el amor era solo polvo, humo que al abrir las manos se esfumaba sin hacer ruido. A la vez pedí que él supiera guiar mi mano al trazar garabatos en mi papel arrugado, ese papel que solo se arruga con la humedad de la lluvia, y confesé y vuelvo a hacerlo, que me empaparía con sus lágrimas. Y sería capaz de juntarlas con las mías y llegar a crear un material tan imperfecto que arderíamos en él. Dije que no le pediría que se enamorara de mi, porque eso significaría convertirse en humo. Pero ahora se que era la mejor opción, y así lo hice, y así sucedió aquella noche. También sé, y solo ahora lo sé, que aunque abra las manos nada saldrá de ellas si no es un apretón de manos que le haga estremecerse y darse cuenta de que todo irá bien. Y ahora tengo sonrisas que compartir. He dejado de ser la perfecta y responsable señorita que encerraba los impulsos en sus puños apretados. Y por fin hay días en los que mis labios pierden los papeles... Todo gracias a la persona más maravillosa que ha podido existir. Todo por él, por él, por él.
Algo que fue mio hace mucho tiempo y que nunca más pude compartir con nadie. Por personas como la que llevo de la mano merece la pena cualquier tipo de espera, cualquier lágrima, cualquier momento roto...
Y que afortunada me siento por no poder dormir en esas noches porque él no me lo permite y por tener conciencia del peso que tiene el tiempo a su lado.
Él. Él era mi mayor verdad. Gracias por haber elegido ese asiento a mi derecha. 
A veces no cabe la felicidad en lo ínfimo de una lágrima.

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