Se busca inspiración, no importa que tenga el alma destrozada.

Soy una incomprendida. Alguien raro en un mundo de normales, o la única normal en un mundo de raros. Soy una de esas personas que se pregunta cosas que a la mayoría de gente le da igual, que concede importancia a algo que los demás ignoran, y que ignora por qué extraño motivo el mundo concede tanta importancia a determinadas cosas. También soy un poco loca, o considerando quizás la proporción en el mundo, los demás son los locos y no yo.

7 días

Saber reconocer el roce de unas muelas ajenas entre un millón de ruidos 
es algo para tener en cuenta, 
¿no? 

Domingos.



El lugar en el que absolutamente nadie tendrá lugar, ese lugar que tantos han destrozado antes. Ahí donde  me faltas.
El ruido me ha hecho estallar, el corazón solo me duele cuando late y me es imposible respirar rítmicamente. Cuando crees en las palabras, en las promesas, en las... personas. Cuando necesitas un gesto dulce que te haga sentir que tu vida es vida y darte cuenta que sabes querer como jamás lo hiciste. Odio el humo de los cigarrillos, el cielo gris, las noches en las que no me desgarras la piel y los ratos tan extremistas en los que por haberte sentido completamente feliz antes tengas que llorar hasta asfixiarte después. Cuando creo que puedo cambiar el mundo al hablar, que puedo conseguir no ser una más del rebaño controlado a distancia. Y no. Cuando creo llegar tan alto que nada puede impedir mi máximo gozo y me es más fácil echar culpas a los demás que mirarme en el espejo antes de salir de casa solo por miedo a buscar en mis ojos y encontrar lo que no me gusta, una devastación sobrecogedora. Lo siento.
Intento encontrar mi lugar entre mis dedos y tu pelo, me gusta imaginar la vida de cada persona que frecuenta la mía y autoconvencerme de que siempre (nos) irá bien. Quizá así pueda convivir con el último día de la semana.
Ese lugar en el que juntos dejo de pensar, dejo de dolerme, y deja de dolerme todo lo demás. Donde no hay espejos en los que mirarse y da igual si es cordura o esperanza. Donde se me queman las manos que venían heladas de fuera, donde dejo de sentir y créeme, donde dejo de ser humana. Donde me come el tiempo.

Pero... ¡rómpete conmigo!


Podía notar otra vez el palpitar desbocado de mi corazón contra las costillas y la sangre latiendo caliente y rápida por mis venas. Los pulmones se me llenaban de aire cada vez que sonreía  Era como si nunca hubiera existido un agujero en mi pecho. Todo estaba perfecto, no curado, sino como si desde el principio no hubiera habido una herida.

No hay manta, café... No hay nada ardiendo.


Las huellas dactilares no se borran de las vidas que tocamos.


No me acompaña una taza de té y si lo hiciera nunca sería negro. Lo que intentaba decirte el otro día cuando no te callabas era que te conozco mejor que tú a mi. No sé en que andarás ahora, pero supongo que si duermes el sonido de tu respiración inunda la habitación, de vez en cuando, al cambiar de postura, haces ruiditos con la boca como los bebés y tienes las piernas medio flexionadas.
De tus placeres, sé que te gusta el café con todo el azúcar que seas capaz de echarle, y si tiene espuma mejor. ¿Estación? Todas si es conmigo, decías. Pero para ti el invierno, que es frío y te gusta ir elegante. El resto no se lo voy a contar a nadie, no vaya a ser que se enamoren de ti.
Pero ahora mírate al espejo, párate a pensar un instante, recapacita en qué te has convertido. Hoy no puedo mirarte como alguna vez lo hice. Hoy no te conozco. ¿Amas con la misma intensidad? ¿Te han querido de la misma forma? Hazte estas preguntas que siempre has deseado y por miedo a la no respuesta que obtendrás jamás te hiciste. ¿Eres capaz de sentir? ¿Se te han vuelto a hinchar los pulmones tan rápido? Creo que deberías serte sincero por una vez y saborear que se siente cuando mandas todo a la mierda y explotas por todo lo que deseas. Y antes eras de los que arriesgaba.
Alguna vez me has dolido. Hoy me duelen tus ojos ajenos a la culpa. No sé qué eres, pero si sé lo que fuiste en algún momento y solo por todo aquello mereces volver a brillar.
Devuélveme todo lo que me has quitado. Ya.

Popular Posts