Hasta que me demostraste que no quiere olvidarte.

20:57


Me atrevo a decir que a veces mi vida me sabía a poco, más bien a nada, ni a lejos ni mucho menos a cerca. Todo quedaba reducido a un puñado de aire echado a la nada. Incluso parecía que no hubiera pasado nunca, algo incompleto, como si hubiese sido transportada en una horrible máquina a otra vida. Y parece, solo parece, que los recuerdos caducan, pero debes dejarlos, lo sé. Pero el de tu pelo de hace años detrás de mi portal... perduraba. No faltaba.
Y hoy, parece que la vida vuelve después de días fríos y largos casi tan insoportables como una noche sin tus pies debajo de mis sábanas. Aún así se que caminaré siempre a contrarreloj. Me gusta que digan que no soy alguien cualquiera. Hoy me he dado cuenta de que mi cuerpo no termina con el tráfico de la Gran Vía, ni mis días con las gotas de lluvia que consiguen borrar pisadas de esta triste ciudad en esta triste tarde. Ya ha pasado casi un año desde uno de mis mayores arrepentimientos y quizá volví a no creer, volví a dejarme besar, a no dejarme querer del todo. Volví a doler y me volvió a doler. Fallos, así me gusta llamarlo. Pero dejé, me convencí, me convenciste y volví a dejarme sorprender sin conceder facilidad para conocerme. Y he vuelto a reír tan alto que he sido capaz de ensordecer mi alrededor. Y me he dejado abrigar si hacía frío en los días que llevaban poco a poco a la primavera, también me he dejado caer en tus brazos para que amortiguases mis recuerdos, para curar los momentos rotos... Pero el sonido de las canciones que llenan mis estanterías, esas que suenan a ti, a lo nuestro, las del aroma a limón dulce, a oscuras en mi habitación, noche tras noche, te echan de menos.
Entenderás que han revivido mis ganas por ti por ti y solo por ti. Y quizá no sea muy fuerte, y quizá exista el miedo agonizante, y quizá me vuelva a perder, y quizá sea escueta a la hora de regalar cariño, y quizá vuelva a llover sobre mojado, y quizá me rompa algún que otro miércoles, no lo sé. Pero sé que desde la primera vez que apretaste mi mano fuerte no mentías, y sé que encontré la manera de cómo quitar el polvo a la oscuridad, y sé que cogería cualquier autobús con tal de un beso más, y sé que confías, y sé que lo pequeño crece y se hace grande...
Te necesito como acompañante en este largo viaje. No puedo hacerlo con nadie si no es contigo.

Se me olvidaba decir que solo te echo de menos cuando respiro, solo entonces, te lo prometo.

You Might Also Like

2 pegote(s) de tinta.

  1. Te contaré un secreto...

    Las mejores historias, son las que tratan sobre ti y se anotan en los márgenes de un cuaderno...

    http://enelmargendeerror.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  2. Me encanta como te expresas. Un buen blog. Te sigo.
    Pásate por mi nuevo blog, a ver si te gusta, comenta y sígueme si quieres.
    Un abrazo!
    http://alterego20.blogspot.com

    ResponderEliminar

Popular Posts