Sábado con lluvia.

15:17

Y así siguen, besándose sin darse cuenta de nada más, de la gente que pasa a su lado, vencedores y vencidos de una final importante, pero en el fondo no tan importante.
Después, él ya no puede seguir sujetándola y caen entre las sillas de aquel bar. No se hacen daño. Y se ríen. Y siguen besándose. No hay nada que hacer.
A veces el amor vence verdaderamente sobre todo, ¡incluso sobre una final de fútbol!

You Might Also Like

0 pegote(s) de tinta.

Popular Posts