A oscuras en un salón se puede llegar a entender aquéllo que de día es deslumbrado por la luz.

18:58



Sonríeme y quédate en mis ojos. Duérmete, o despiértame. Me voy a comer tus miedos, tus prejuicios, tus buenas noches y tus besos. Que si vienes parezca que te evaporas, y si vuelves sienta que nunca te has ido. Convierte en rutina eso de no poder decir que no, venga... vuelve a abrazarme tan tan fuerte que explote aquí mismo de alegría. Luego regálame la ciudad desde la ventana, que mientras tanto yo pensaré que soy la chica más afortunada del mundo. Y por último, para empezar, sigue besándome la espalda, las manos, los besos, los ojos y... las ganas.

You Might Also Like

0 pegote(s) de tinta.

Popular Posts